Tuesday, September 27, 2011

Transforman actividad cerebral en imagenes con movimiento

Hoy leí esto y me quedé de una pieza. Me parece increible que se pueda lograr algo así, y supongo que lo mejorarán con el tiempo.
Voy a transcribir exacta la nota, y si algún día tengo ganas/tiempo la traduzco.


Scientists Turn Brain Activity Into Moving Images

UC Berkeley researchers tap into technology that may one day allow for re-watching your dreams.

There are lots of comparisons to be made: DVR for the brain, seeing through someone else’s eyes, or a real life version of “Minority Report.”

But whatever you call it, what researchers at UC Berkeley have done could have major implications for getting inside someone’s head.
Authors of a new study published in Current Biology were able to reconstruct YouTube videos from a subject’s brain activity with the help of magnetic resonance imaging. In other words, study subjects watched videos while their brains were monitored, and scientists were later able to reconstruct approximate images of those videos from the brain imaging data.
“This is a major leap toward reconstructing internal imagery,” coauthor and psychology professor Jack Gallant told ABC News. “We are opening a window into the movies in our minds.”
Subjects watched a variety of images — clips of an airplane, elephants walking, text on a screen and Steve Martin in “Inspector Clouseau” (really guys? You couldn’t have asked for a suggestion from the film department on that one?).
Scientists recreated images by mapping tiny changes in blood flow to parts of the brain which decode visual images, all while subjects were viewing. The results are haunting, ghostly pictures — but they’re also pretty unfocused. In other words, it’s going to be a long time before you get brainwave movies in full HD.
Worried it won’t be long before the future crimes you’ve visualized — or those weird dreams about your 9th grade social studies teacher — will go public?  Fear not. As far as reconstructing memories for court, the coauthor points out on the study's website: "After all, an accurate read-out of a faulty memory only provides misleading information."

Gallant also says visual modules exist all over the brain, and that researchers will have to build accurate models and mapping capabilities before getting further. “We need really big computers,” he told ABC. For those who wake up wanting to get back to that awesome dream where they were flying through a world made of cotton candy and inabited by beautiful people, that may seem like bad news. For others, it's probably cause for a sigh of relief.

Here's a video showing some of the original images on the left, and the composites created from brain activity on the right:

Friday, June 10, 2011

De satélites argentinos

Las cosas como son.


¿Es bueno que Argentina envíe un satélite al espacio? Claro que es bueno, siempre es bueno que no sólo la industria argentina construya un satélite sino que lo diseñe y lo termine utilizando para fines propios. EXCLENTE! Brindo por eso!

"Hace 10 años lanzábamos piedras, hoy lanzamos satélites" Bueno, me parece que se te fue un poquito la mano querida... Informate antes de pararte a vociferar en el "púlpito"... Hace 11 años lanzábamos el SAC-C, el TERCER satélite argentino en ser puesto en órbita... Sí, en plena crisis.
Estoy bastante cansado de escuchar hablar a la Presidente y todos los obsecuentes que la rodean de la crisis de 2001 como si ellos hubieran estado en Marte en ese momento, como si no hubiera sido un gobierno de su mismo signo político el que fundió al país y lo llevo derecho a ese desastre.

Lanzamiento SAC-D
Una pequeña reseña histórica: La CONAE, Comisión Nacional de Actividades Espaciales, fue creada en 1991 durante el gobierno de Carlos Saúl Menem. Hermoso dato para los maniqueistas que revolotean dentro y por los alrededores de la Casa Rosada.

En conclusión; es un orgullo saber que hay un nuevo satélite argentino en órbita; y mucho de eso es crédito del gobierno actual, pero eso no significa que ellos hayan creado la CONAE, ni que antes de ellos no se lanzaran ni fabricaran satélites; esto es producto de años y años de esfuerzo, trabajo, investigación, formación, educación y muchas otras cosas.

Yo ahora me haría preguntas como: ¿Por qué los lanzamientos se hacen desde los Estados Unidos? ¿No se pueden hacer acá?
Ese sí sería un logro novedoso.

http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=225155&id=427383&dis=1&sec=1
http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=225155&id=427430&dis=1&sec=1
http://www.lanacion.com.ar/41894-lanzaron-con-exito-el-sac-c (22 de Noviembre de 2000)

Sunday, May 22, 2011

Mis jefes y el inglés

    Tengo mínimo 3 anécdotas from the top of my head que contar sobre mis jefes y su relación con el idioma de Shakespeare.
  • Salarios chinos
    Yo trabajaba en una multinacional, en un puesto relativamente importante, así que mí jefa era directamente la gerente del proyecto. Trabajabamos en inglés, todo el tiempo, con el cliente, prestando servicios, y siempre que podiamos entre nosotros, para acostumbrarnos y practicar más; las comunicaciones internes venían todas en inglés, la gran mayoría redactadas por la gerente en persona. Su manejo del idioma no era el mejor, pero se defendía bastante bien, aunque todos hubieramos esperado algo mejor teniendo en cuenta que estudiaba traductorado de inglés...
    A todo esto vienen altos ejecutivos de la compañía, la idea es que todos los empleados supieramos cuales eran los beneficios de trabajar en la empresa, que eran varios aunque bastante mediocres, porque supuestamente esta gente iba a preguntar al azar a ver si los conocían. Entonces la gerente manda un email en inglés listando dichos beneficios, entre los cuales se incluía:

* You get a rice every 6 months (te dan un arroz cada 6 meses).

La idea era que diga: You get a raise every 6 months (Te dan un aumento cada 6 meses).

  • We're screwed
    Otra empresa multinacional, trabajabamos directamente para una empresa yankie, el proyecto recién empezaba y eramos 8 personas más nuestro jefe, que más allá de su duendezca apariencia tenía el inglés más gracioso que escuché en mi vida. El tipo no habla MAL, se defendía bien, y se hacía entender con algún que otro error, pero no tenía acento, pronunciaba todo casi como se lee, a los yankis les costaba seguirle el hilo (me lo han dicho).
    Una tarde estabamos todos laburando contrareloj y se cae la conexión con el servidor del cliente, así que no podíamos entregar el trabajo, todos estaban tratando de meter mano a ver si podían solucionarlo. Después de un tiempo prudencial sin poder hacer nada, mi jefe llama a los clientes (a los yankies) y se pone a hablar por X-Lite (algo parecido al Skype) en inglés con ellos, para nuestro deleite,  adelante nuestro. Les empieza a explicar el problema hasta que termina y hace una pausa y dice, sin ponerse colorado: "We are in the oven!"  (leteralmente "Estamos al horno"). Frase que pasó a la posteridad.

  • Yes, you are
 Esta es la mejor, sin lugar a dudas. Este jefe tenía un inglés de mierda, como el anterior, pero ya ni gracioso era, creo que la palabra "lastimoso" se ajusta mejor. No se si será porque era él, que es, creo, el peor jefe con el que me tocó trabajar en mi vida además de una porquería de persona. En fin, cierto día teniamos una reunión con dos yankis que estaban en la oficina, otros por video conferencia y él; mi jefe. No sólo llegó tarde y me dejó solo con todos ellos más de media hora, sino que llegó, interrumpió lo que estabamos hablando y dijo, sin que se le mueva un pelo: "I'm sorry, I'm retarded" (Perdón, soy un retrasado)
    Los yankis lo miraron como diciendo "indeed" y yo tuve que hacer de cuenta que iba al baño de apuro para no reirme en su cara. Si mal no recuerdo uno de los que estaban en video conferencia estalló de la risa, seguro que era bilingüe.

Nota: para quienes no saben inglés les explico que la expresión "Estamos en el horno" no existe en inglés y que para decir que llegaste tarde tenés que decir "I'm sorry, I'm late" ya que "retarded" significa literalmente retrasado mental.

Wednesday, March 02, 2011

De Madres

Recordé un episodio que pinta mi madre tal como es; absolutamente distinta a cualquier madre esperable.

Acababa de mudarme solo, bueno, con un amigo, pero me había ido de casa por primera vez; yo, el primogénito y único hijo varón. Me fui por independencia y todas esas cosas copadas, pero también me fui porque estaba cansado de mi madre, así que las cosas no estaban muy bien. La idea era hacerme el ofendido y que mi madre aparezca para preguntarse como estaba y todas esas cosas que las madres hacen, pero se ve que no termino de entender su dinámica.
Pasadas 3 semanas de haber partido del nido, no sólo no apareció para ver como estaba o si necesitaba algo, sino que me llega un SMS (ni siquiera una llamada) que dice: "Vos te llevaste la escoba? Porque no la encuentro por ningún lado"

Por supuesto no respondí, y pasaron más de 2 meses hasta que volví a hablar con ella. Seguramente por iniciativa mía, no recuerdo bien.

Wednesday, February 23, 2011

Teléfonos

Hace poco que volví a escribir en el blog, y quienes lean pensaran que se trata de tecnología con mis posteos recientes, pero no es la idea. ¿Y cuál es la idea? No sé, que fluya... Mientras, yo escribo lo que me da la gana.

Hoy quería hablar de los teléfonos, alguien se puso a pensar la calidad de sonido de mierda que tienen?? Vamos! Estamos en el siglo XXI! Y los teléfonos siguen igual. Hablás por Skype y suena mejor, la radio suena mejor, la radio por internet suena mejor, la AM suena mejor!!!!
Cómo puede ser que con el mismo teléfono (sí, mi celular es fantástico, te amo R2!) puedo hablar por Skype y que se escuche fantástico, y hablo con el celu y se escucha como el orto? igual que de una linea fija.

Estuve haciendo averiguaciones, y el ancho de banda del teléfono convencional es de 3Khz aprox (creo que son 3400Hz para ser más exacto), y por lo que vi, desde 1960 que esto está instaurado así y no lo cambian. Cambiaron muchas cosas, pero esto no. Las lineas fijas cambiaron de pulsos a tonos, los celulares cambiaron de TDMA a CDMA a GSM y ahora a 3G y se sigue escuchando como la mierda. La verdad que me llama la atención que a nadie se le ocurre dar un poquito más de ancho de banda para escuchar a una persona del otro lado, y no a C3PO.

Bueno, eso. Re aburrido este post, pero quería compartir mi inquietud.

Wednesday, February 02, 2011

GPS

El otro día pensaba... (sí, a veces lo hago). ¿No les parece altamente sospechoso el funcionamiento de los GPS? Digo, en este mundo nadie te regala nada, y en el caso de los GPS vos los comprás y listo, no pagás nada más y tenés gratis ad inifitum la conexión con satelites que cuestan millones de dolares y dan vueltas alrededor del planeta en complejisimas trayectorias. Y ojo! No sólo uno! Sino tres satelites!! Que son los mínimos necesarios para triangular una posición...
¿Qué me van a pedir después?

Saturday, June 28, 2008

¿Es posible viajar en el tiempo?

Extraido del Boletín Radio@stronómico Nº 21 del I.A.R. (Instituto Argentino de Radioastronomía) CONICET
http://www.iar.unlp.edu.ar/

Introducción

En 1895, al comienzo de su carrera como novelista, el periodista y sociólogo inglés Herbert George Wells (1866-1946) publicó la novela The Time Machine, que se transformaría en un texto clásico y precursor de la literatura de ciencia ficción. En la novela, el protagonista, the time traveller, expresaba: [El hombre civilizado] puede vencer la gravedad utilizando globos, ¿por qué no le sería entonces posible también detener o acelerar su fluir por la dimensión temporal, o incluso revertirlo y viajar hacia atrás en ella?. Cien años después de la aparición de The Time Machine la humanidad ha vencido la gravedad no sólo mediante globos sino con máquinas que pesan cientos de toneladas. Aviones que alcanzan velocidades supersónicas, satélites artificiales que orbitan la Tierra, sondas espaciales que exploran la superficie de otros planetas y llegan hasta los confines del sistema solar, constituyen ejemplos adicionales del dominio de la naturaleza adquirido desde la época de Wells. ¿Pero qué ha sucedido con la dimensión temporal? ¿Admiten las leyes de la física, tal como se conocen en el presente, la posibilidad de construir máquinas del tiempo?


La teoría que en principio permite esbozar una respuesta a la pregunta de Wells es la Relatividad General, que fue enunciada por Albert Einstein apenas 20 años después de la publicación de la primera edición de The Time Machine. Einstein postuló, en contra de lo pensado hasta entonces, que la estructura geométrica del espacio y del tiempo no es absoluta sino que está determinada por la distribución de masa y energía existente en el Universo. Esto significa que la distancia entre dos puntos del espacio-tiempo es alterada por la presencia de cuerpos masivos o energéticos. ¿Pero puede dicha alteración ser suficiente como para que al recorrer una pequeña distancia en un tiempo corto de acuerdo con nuestro reloj podamos alcanzar puntos que están muy alejados, tanto en el espacio como en el tiempo, para otros observadores? ¿Puede suceder que, acaso, el tiempo se distorsione al punto de que podamos alcanzar nuestro pasado?


Responder a estas preguntas implica entender la naturaleza misma del espacio y el tiempo. Estas preguntas están relacionadas con otras, de tipo filosófico, como ¿Qué son el espacio y el tiempo? ¿Existe el pasado? ¿Existe el futuro? ¿Si el pasado y el futuro existen, son modificables desde el presente? ¿Somos libres o nuestras acciones están determinadas?


En la teoría Newtoniana del espacio y el tiempo, el primero es como un escenario vacío en el que ocurren los eventos, y el segundo es como un fluido, constante, que recorre todo el espacio permitiendo el cambio. Aunque podemos formular un la teoría Newtoniana de la gravitación en un lenguaje de 4 dimensiones, tres espaciales y 1 temporal, no podemos dentro de esa teoría desplazarnos por la dimensión temporal como podemos hacerlo por las dimensiones espaciales. Nos movemos en las dimensiones espaciales respecto de la dimensión temporal. Esto es, para ir de la posición A a la B debemos adquirir una velocidad V que debe ser diferente de cero respecto de A. Si queremos movernos en el tiempo, esto es, ir del instante t1 al instante t2, deberíamos adquirir velocidad respecto a una quinta dimensión, un "super-tiempo". Así, por ejemplo, nos moveríamos a 12 segundos por segundo, donde el primero "segundo" pertenece al tiempo y el segundo "segundo" al "super-tiempo". No hay evidencia alguna de que tal "super-tiempo" exista. De hecho, aunque existiese, una maquina del tiempo como la que imaginó H.G. Wells (ver figura 1), jamás podría funcionar.









Ampliar Figura 1: Modelo de máquina del tiempo imaginada por H.G. Wells, de acuerdo con la película de George Pal, The Time Machine (1960), protagonizada por Rod Taylor.


La razón es muy sencilla. La máquina posee una palanca: si se mueve hacia delante, avanza hacia el futuro, si se mueve hacia atrás, retrocede al pasado. La máquina siempre permanece en el mismo lugar del espacio. Es obvio que al no moverse la máquina, en los instantes anteriores y posteriores al accionarse de la palanca, el lugar ocupado por la máquina estará ocupado…por la propia máquina, que entonces colisionará con ella misma. Esto nos muestra, que si el viaje en el tiempo es posible, debe implicar siempre un viaje en el espacio también.


Los elementos para poder pensar seriamente en la posibilidad física del viaje en el tiempo sólo comenzaron a aparecer con la formulación de la teoría general de la relatividad por Albert Einstein (1879-1955, Fig.2), en noviembre de 1915. Las ecuaciones de Einstein relacionan la geometría (en palabras técnicas, la métrica, o sea la forma en la cual se miden las distancias) del espacio-tiempo con el contenido de energía e impulso de los sistemas físicos que lo forman. El espacio-tiempo fue introducido en 1907 por el matemático Herman Minkowski (1864-1909) y puede definirse con el conjunto de todos los eventos que suceden a todas las cosas. Un evento es un cambio en el estado de una cosa. O sea, que todo lo que ha sucedido, sucede, o sucederá son elementos, o puntos, del espacio-tiempo. Einstein mostró que la geometría de ese conjunto está determinada por la ontología, esto es, el tipo de cosas que existen. Sus ecuaciones permiten calcular la métrica, y por tanto la forma de medir las distancias en el espacio-tiempo, si se conoce la cantidad de la energía y el impulso de las cosas concretas.









Ampliar Figura 2: Albert Einstein en su despacho de Berlín, donde concibió la teoría general de la relatividad.


El astrofísico alemán Karl Schwarzschild (1873-1916, Fig. 3) halló la primera solución exacta a las ecuaciones de Einstein en 1916. Schwarzschild, que por ese entonces servía en el ejército alemán combatiendo en el frente ruso, tomó conocimiento de las ecuaciones de Einstein en diciembre de 1915, a través de un número de los Anales de la Academia Prusiana de Ciencias que contenía la comunicación original de Einstein. En poco tiempo desarrolló una solución para estas ecuaciones que envió al propio Einstein quién, en enero de 1916, la comunicó a la Academia en nombre de Schwarzschild. Cuatro meses más tarde Schwarzschild murió, sin conocer la riqueza del sistema físico descripto por la solución que ahora lleva su nombre. La solución de Schwarzschild define la curvatura del espacio-tiempo en las proximidades de un cuerpo masivo y compacto como, por ejemplo, una estrella. Esta solución permitió calcular cuánto se desviarían de la trayectoria rectilínea los rayos de luz provenientes de estrellas lejanas al pasar cerca del sol como consecuencia de la curvatura que este causa en el espacio-tiempo que lo circunda. En 1919, una expedición a la Isla del Príncipe en África Occidental, dirigida por Arthur S. Eddington (1882-1944), proporcionó la primera verificación de la solución de Schwarzschild a las ecuaciones de Einstein. Durante un eclipse total de sol, Eddington y sus colaboradores, realizaron mediciones que mostraron que las posiciones de las estrellas inmediatamente vecinas al disco solar aparecían desplazadas respecto de la posición que mostraban en ausencia del astro.









Ampliar Figura 3: Karl Schwarzschild, en Potsdam.


La solución de Schwarzschild, además de predecir el comportamiento de la luz y otras partículas en las cercanías de una estrella, incluye otras predicciones que inicialmente pasaron casi desapercibidas. Entre ellas cabe señalar aquella que indica que, si el radio de la estrella es menor que un cierto valor crítico dependiente de su masa (conocido hoy como radio de Schwarzschild), la distorsión del espacio-tiempo sería tal que la estrella quedaría "separada" del universo por un "horizonte". Ningún objeto proveniente de la estrella podría jamás cruzar este horizonte y alcanzar el "exterior". La estrella se habría transformado en un cuerpo completamente negro, un agujero en el cual sólo pueden caer objetos (partículas, luz, objetos) pero de donde nada puede escapar jamás. Estos objetos, denominados a partir de los años 1960 como agujeros negros, son algo así como un precipicio en el espacio-tiempo. En su interior reside una región pequeña, conocida como la singularidad, que constituye el destino final de todo lo que cae en ellos. Alli, incluso las ecuaciones de Einstein dejan de ser válidas. En la Fig. 4 mostramos el esquema de un agujero negro.









Ampliar Figura 4: Esquema de un agujero negro de Schwarzschild. El objeto real tiene 4 dimensiones, una de las cuales ha sido removida para poder graficarlo.


La mayoría de los físicos de la época, incluyendo a Einstein, adoptaron una actitud escéptica; y no creyeron que objetos como los agujeros negros pudieran existir en el universo real. Sin embargo, en 1939, los físicos norteamericanos J. Oppenheimer (1904-1967, quien años más tarde lideraría los esfuerzos estadounidenses para producir la bomba atómica) y Hartland Snyder (1913-1962, en ese momento un estudiante de postgrado) demostraron por medio de cálculos detallados que cuando su combustible nuclear se agota, cualquier estrella cuya masa sea al menos tres veces mayor que la del sol termina por colapsar bajo la acción de la fuerza gravitatoria que ella misma genera. Los cálculos de Oppenheimer y Snyder indicaban que el colapso no se detiene (como sostenían los detractores de la idea de agujero negro), sino que continúa hasta que el radio de la estrella se hace inferior al radio crítico y se forma un agujero en el propio espacio-tiempo.


Aún después de la publicación de los hallazgos de Oppenheimer y Snyder, la existencia de los agujeros negros siguió siendo negada por la mayoría de los físicos, principalmente porque la solución de Oppenheimer y Snyder presentaba características que en ese momento fueron catalogadas como "no físicas", entre las que sobresalía el hecho de que para dos valores específicos de una de las coordenadas, ciertas funciones asociadas con la distancia entre dos puntos del espacio-tiempo se hacían divergentes.


La oposición a la existencia de agujeros negros fue liderada durante algún tiempo por uno de los más grandes científicos de este siglo: John Archibald Wheeler (1911-2008, quien durante los años 50 dirigió el desarrollo de la bomba de hidrógeno en EEUU). Wheeler sostenía que los cálculos de Oppenheimer y Snyder contenían demasiadas idealizaciones (es decir simplificaciones de los datos a fin de disponer de un modelo susceptible a su tratamiento matemático). Wheeler, sin embargo, cambió su posición y retiró sus objeciones cuando al rehacer los cálculos de Oppenheimer y Snyder, teniendo en cuenta correcciones provenientes de la física nuclear, logró probar hacia 1958 que estos autores tenían razón al postular que la formación de un agujero era inevitable. Desde entonces Wheeler se transformó en uno de los líderes en la investigación de objetos colapsados por acción de la gravedad.


Sin embargo, subsistían aún las dudas acerca de la existencia de los agujeros negros debido a las divergencias en la geometría del espacio-tiempo que aparecían en el horizonte de eventos. Los científicos se preguntaban si era esta una característica fundamental del espacio-tiempo de Schwarzschild o más bien era la consecuencia de la incorrecta elección de las coordenadas utilizadas para describirlo. También generaba dudas el hecho que la solución predice la existencia de un punto de curvatura infinita (vale decir, un punto en el cual la fuerza gravitatoria es infinita, y el espacio-tiempo deja de existir de acuerdo con la relatividad general), la ya mencionada singularidad central.


En 1960, Martin Kruskal (1925-2006) y otros, revisaron el asunto utilizando un nuevo sistema de coordenadas, que incluye al anterior, mediante un procedimiento matemático llamado extensión analítica. Lograron demostrar que la solución de Schwarzschild no representa a un único universo sino a dos: uno es el principal o primario, digamos, donde residimos nosotros, y otro, inaccesible, es el secundario, separado del primero por la existencia de la singularidad y aislado del mismo por el horizonte de eventos. La ubicación del horizonte y las propiedades del mismo no habían sido estudiadas durante las primeras etapas del desarrollo de la relatividad general, debido a que el valor de la coordenada radial a la cual aparece el horizonte se encuentra siempre dentro de los cuerpos (en donde la solución de Schwarzschild no es válida) cuando estos no son suficientemente compactos. Por ejemplo, para una estrella como el sol, el radio de Schwarzschild se ubica a 3 kilómetros del centro, mientras que el radio solar es de varios miles de kilómetros.


Solamente cuando los físicos consideraron seriamente la existencia de objetos superdensos, los estudios de la solución de Schwarzschild en este rango de distancias cobraron importancia. Utilizando las coordenadas de Kruskal resultó posible demostrar que ningún objeto que se desplace a velocidades menores que la de la luz puede evitar caer en la singularidad antes de alcanzar el universo secundario. Aunque existe un "puente" conectando ambos universos (llamado puente de Einstein-Rosen) el problema es que este evoluciona con el tiempo de modo tal que se cierra sobre sí mismo antes que cualquier objeto pueda atravesarlo. A pesar de ello, el descubrimiento de estas nuevas propiedades de la solución de Schwarzschild despertó el interés en el estudio de estructuras topológicas (es decir, de forma) que presenten puentes o túneles que puedan ser atravesables para unir así distintas regiones del espacio-tiempo.


Esta idea fue retomada hacia fines de los años 1980 por Kip Thorne (1940 - ), titular de la cátedra Feynman en el Instituto Tecnológico de California, cuando fue consultado por Carl Sagan, que se encontraba entonces escribiendo su novela Contact sobre la posibilidad de utilizar agujeros negros para realizar viajes interestelares. La consulta provocó el interés de Thorne por el tema, quien luego de trabajar un tiempo sobre el asunto, explicó a Sagan que los agujeros negros de Schwarzschild no son "atravesables" a causa de la presencia de la singularidad y del horizonte de eventos descritos arriba. En la opinión de Thorne, la estructura que Sagan estaba buscando para fundamentar el argumento de su novela era aquella solución de las ecuaciones de Relatividad General que actualmente se conoce como agujero de gusano, y que puede imaginarse como un túnel que une regiones no contiguas del espacio-tiempo (Figura 5).









Ampliar Figura 5: Diagrama de un agujero de gusano. A diferencia del agujero negro, no posee ni singularidad ni horizonte de eventos.


Thorne, junto con sus alumnos Mike Morris y Ulvi Yurtsever, se dedicó entonces al estudio de las características que debería tener la materia que constituye el túnel, para poder distorsionar el espacio-tiempo de manera tal que la conexión resultante fuese permanente y atravesable. Utilizando las ecuaciones de Einstein, lograron probar que el túnel sólo podría mantenerse abierto si sus paredes fueran de materia exótica, esto es materia que a diferencia de normal debe poseer masa negativa (en el argot técnico, su tensión radial debe ser mayor que su densidad de energía). Este material se dice que viola las condiciones de energía, esto es, ejerce repulsión gravitatoria.


La existencia de cantidades macroscópicas de materia exótica haría más probable la presencia de agujeros de gusano en algún lugar del universo. Tales objetos podrían utilizarse para viajar a regiones distantes en tiempos menores de los que se necesitarían si el viaje se hiciese por el espacio "convencional". La Figura 6 muestra cómo un agujero de gusano podría usarse como un atajo para unir puntos distantes en el universo. En este tipo de diagramas, el universo se representa como una lámina de dos dimensiones en la que el agujero de gusano puede unir puntos distantes porque la lámina está plegada en el espacio externo.









Ampliar Figura 6: Un agujero de gusano conectando regiones distantes del espacio.


La materia exótica debe estar ubicada en la "garganta" del agujero de gusano, para que esta no se cierre bajo la atracción gravitatoria produciendo una singularidad y un agujero negro. Esto se ilustra en la Fig. 7. Para comparación en la Fig. 8 mostramos un agujero negro.













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Figura 7: Agujero de gusano con materia exótica en su garganta, lo que produce repulsión gravitacional manteniendo el túnel abierto. Figura 8: Agujero negro formado por materia normal colapsada a una singularidad


Viajes a través del tiempo


Dejemos ahora de lado los viajes por el espacio y examinemos con algún detalle las posibilidades de viajar hacia el futuro o el pasado. Desde el punto de vista de la teoría de la relatividad especial, es factible viajar hacia el futuro utilizando el fenómeno de dilatación temporal que esta teoría predice. Para discutir este fenómeno con un poco más de detalle imaginemos que existen dos observadores, o mejor, dos sistemas de referencia inerciales. En el sistema asociado con una dada partícula, el intervalo espacio-temporal entre dos eventos coincide con el lapso de tiempo medido por un reloj. Dicho intervalo se llama tiempo propio. A través de la ecuación que define la distancia entre dos eventos la relatividad especial nos muestra que el tiempo medido en la coordenada propia es siempre menor que el tiempo medido por el observador no acelerado.


La dilatación temporal ha sido confirmada de muchas maneras, por ejemplo, observando la propagación de partículas sub-atómicas que generalmente viajan a velocidades cercanas a la de la luz. Esto se conoce desde la década de 1910, cuando en una serie de vuelos en globo, Victor Hess (1883-1964) descubrió que la Tierra se encuentra inmersa en un mar de radiación cósmica. Hoy se sabe que esta radiación esta formada mayoritariamente por muones creados por la interacción de los rayos cósmicos con los átomos presentes en la alta atmósfera. Los muones viajan varios kilómetros antes de impactar en la superficie terrestre. Sin embargo, en su sistema de referencia propio sólo viven alrededor de dos microsegundos, tiempo en el cual podrían recorrer no más que algunos cientos de metros. La explicación de cómo es que los muones llegan a la superficie del planeta es la dilatación del tiempo predicha por la relatividad especial: como consecuencia de la misma el tiempo de vida de los muones aumenta cuando es medido desde nuestro sistema de referencia.


Este efecto de dilatación temporal podría utilizarse para facilitar el viaje de seres humanos hacia el futuro. El viajero del tiempo debería ser también un viajero espacial, cuya nave se debería mover a una fracción significativa de la velocidad de la luz (que es de unos 300.000 km/s en el vacío). Cuando le viajero volviese a la Tierra, luego de un viaje de algunos años, dependiendo de su velocidad, podría llegar cientos o miles de años luego de su partida. Sin embargo, no habría forma para él de volver a su tiempo. La relatividad especial sólo permite viajar el futuro. El pasado permanece inalcanzable.


Pocos años después de que Einstein formulara su teoría, se encontraron las primeras soluciones que describen regiones de espacio-tiempo con curvas temporales cerradas, esto es, curvas según las cuales na partícula que se mueve siempre en dirección de su futuro local termina arribando a algún punto de su propio pasado. Entre estas soluciones se destacan el cilindro de longitud infinita y compuesto de polvo en rotación rápida de Willem Jacob van Stockum (1910-1944), y el Universo en rotación propuesto por Kurt Gödel (1906-1978). La matemática de estas soluciones muestra que ambas contienen trayectorias en el espacio-tiempo que permiten viajar hacia el pasado y retornar al presente. Sin embargo, estos modelos han sido catalogados como carentes de significado físico por la mayor parte de la comunidad científica dado que no existen cilindros infinitos, y se sabe que el Universo no rota.


Más recientemente, a mediados de la década 1970, Frank Tipler (1947 - ) demostró que la construcción de una máquina del tiempo de tamaño finito que satisfaga las ecuaciones de Einstein requiere un material que viole las condiciones de energía. Esta demostración es motivo suficiente para justificar que las expectativas de construir en el futuro una máquina del tiempo se concentren en los agujero de gusano.


Es relativamente simple visualizar cómo la presencia de agujeros de gusano atravesables permitiría construir máquinas del tiempo. La idea fundamental de este mecanismo fue propuesto por Morris, Thorne y Yurtserver, y se basa en la combinación de algunos conceptos de Relatividad Especial con la estructura de un agujero de gusano atravesable. Supongamos un agujero de gusano con dos bocas, A y B, como se muestra en la Figura 9. Ambas bocas conectan regiones separadas en el espacio y sincronizadas en el tiempo, esto es, un reloj en la boca A marca la misma hora que un reloj en la boca B.









Ampliar Figura 9: Agujero de gusano transformado en maquina del tiempo. Las bocas A y B se de-sincronizan.


Supongamos ahora que la distancia desde A hasta B puede ser recorrida, digamos, en 1 hora. Así, si alguien entra por la boca A a las 12 hs, sale por la boca B a las 12 hs y luego demora en llegar a la boca A 1 hora, esto es, arriba a las 13 hs. Imaginemos que podemos de-sincronizar los relojes, por ejemplo moviendo una de las bocas a velocidad relativista o exponiéndola a un campo gravitacional intenso. El resultado de esta de-sincronización será que cuando en una boca (la A) sean las 12 hs, en la boca B sean las 10 hs. Así, un viajero puede entrar a la boca A a las 12 hs, salir por la B a las 10 hs, viajar hacia la boca A demorando una hora, y llegar allí a las 11 hs. No tiene más que sentarse a esperar una hora para verse a si mismo llegar a las 12 hs para iniciar el viaje. Nuestro viajero es un viajero del tiempo que ha llegado a su propio pasado.


Un espacio-tiempo donde son posibles maquinas del tiempo es un espacio-tiempo del cual se dice tiene violación cronológica. Si sólo una parte del espacio tiempo admite la posibilidad de curvas temporales cerradas como la descripta más arriba, la superficie que separa de región con violación cronológica de la región donde ésta no es posible se llama horizonte cronológico. Existen varios problemas asociados a la estabilidad del horizonte cronológico. Cabe mencionar en especial, el efecto del crecimiento de las fluctuaciones de vacío de campos cuánticos que podría producirse si éstas atravesaran repetidas veces el túnel. La posibilidad de que este efecto sea suficiente para evitar que pueda construirse una máquina del tiempo será probablemente respondido por la aún inexistente teoría cuántica de la gravitación. Sin embargo, no hay nada en la teoría de la relatividad general que parezca impedir la existencia de de regiones de violación cronológica si se puede generar una cantidad macroscópica suficiente de materia exótica (hace falta aproximadamente 1 masa solar de esta materia para mantener abierta la garganta de un agujero de gusano de unos metros de diámetro).


¿Cuál es el aspecto de la boca de un agujero de gusano visto por un observador externo? La geometría más sencilla para un agujero de gusano es la esférica. En tal caso, lo que vería un observador sería una especie de esfera de la cual saldría luz originada en eventos próximos a la otra boca. Si esa boca está en un lugar distante, lo que se vería sería el paisaje de ese lugar. En la Figura 10 se muestra una ilustración donde una boca del agujero de gusano aparece en Time's Square, New York City.









Ampliar Figura 10: Un agujero de gusano en New York


Supuestas paradojas generadas por los viajes en el tiempo


El viaje en el tiempo plantea una serie de interesantes paradojas que pueden agruparse básicamente en dos tipos.
  • Paradojas de consistencia: Se trata de aquellas del tipo "el viajero mata a su madre antes de que él mismo nazca". Este tipo de paradojas suceden si el viajero puede actuar sobre el pasado cambiándolo.

  • Paradojas de creación a partir de la nada: En este caso, un viajero vuelve al pasado con, por ejemplo, la versión final de este artículo y la entrega al autor antes de que sea escrito. Luego, el autor, en el pasado, no necesita escribir el artículo, ya que posee la versión final. Pero alguien tuvo que haber escrito el artículo, y si no el autor, ¿quién, entonces, escribió este artículo? Esta tipo de paradojas se puede dar con objetos físicos. Supongamos que el viajero lleva un reloj al pasado. Se encuentra consigo mismo, y se regala el reloj. Lleva el reloj en su muñeca hasta que realiza el viaje en el tiempo y se regala el reloj. ¿De dónde salió el reloj?.



  • Las paradojas, o bien son aparentes y por tanto pueden disolverse por medio de un análisis más profundo o por medio de hipótesis suplementarias, o bien implican una contradicción, que hace que las hipótesis iniciales deban rechazarse (en este caso la posibilidad del viaje en el tiempo).


    Si bien las ecuaciones de Einstein admiten soluciones donde el viaje en el tiempo es posible, podría suceder que éste nunca se dé porque entra en contradicción con otras leyes de la física. Por ejemplo, podría ser que el viaje en el tiempo podría violar el principio de causalidad, como parecen sugerir las paradojas. Sin embargo, este problema se resuelve adoptando una hipótesis adicional muy sencilla, la conjetura de consistencia, que puede formularse de la siguiente forma:


    Conjetura de consistencia: la historia del universo es única, y no es posible modificar lo que ya ha sucedido.


    Expresado en forma más técnica: las únicas soluciones a las ecuaciones que expresan las leyes de la física que pueden describir hechos que suceden localmente en el universo son aquellas que son consistentes en forma global (toda acción que se realice aquí y ahora debe ser consistente con la historia global del universo; si el viajero temporal fuera a matar a su madre en un instante previo a su nacimiento, esta conjetura demanda que el intento fracase). Se ha argumentado que la conjetura de consistencia se vuelve poco probable si los intentos por cambiar el pasado se repiten. Por ejemplo, una vez el potencial matricida puede tropezar antes de disparar sobre su no muy querida madre, otra vez la pistola puede fallar, otra la madre se puede agachar en el momento justo, etc. La probabilidad acumulada de todos estos eventos independientes es bajísima. Sin embargo, este razonamiento es incorrecto. La probabilidad de fallar es siempre uno. Lo mismo sucede con las maquinas de movimiento perpetuo: no importa lo que haga el constructor, siempre fallará, ya que las leyes mismas de la física prohíben la posibilidad de una máquina de movimiento perpetuo. La forma en que fallará el constructor, depende de la forma en que trate de perpetrar la construcción de su máquina. Lo mismo sucede con los intentos de cambiar el pasado. Sea lo que sea que hagamos en el pasado, ya lo hicimos, y nada va a cambiar.


    Se ha argumentado también, en un famoso artículo de Stephen Hawking, que si bien la existencia de agujeros de gusano atravesables está permitida por las leyes de la física, los viajes en el tiempo no son posibles; efectos cuánticos impedirían construir una máquina del tiempo. Para elaborar esta conjetura, Hawking se apoyó en la observación de que no hay evidencia alguna de turistas del futuro. Esta afirmación fue objetada por Thorne, quien probó que: (1) las máquinas del tiempo no permiten viajes a tiempos anteriores al de su creación, y (2) hasta el día de hoy, ninguna máquina del tiempo ha sido construida.


    Para cuantificar el problema, es posible reformular la paradoja del matricidio en términos mecánicos, lo que da como resultado la llamada crisis de las bolas de billar. Esto evita la discusión del estatus del libre albedrío frente a la existencia de CTCs. Como se muestra en la Fig. 11, imaginemos que una bola de billar, luego de entrar por la boca derecha de un agujero de gusano --convertido en una máquina del tiempo por el procedimiento descripto antes-- atraviesa el túnel en dirección de impacto consigo misma antes de que haya ingresado al agujero de gusano, impidiéndole la entrada al mismo. Las leyes de la mecánica clásica determinan una única trayectoria posible para cada conjunto de condiciones iniciales. Por el contrario, el estudio llevado a cabo por los alumnos de Thorne, Fernando Echeverria y Gunnar Klinkhammer, demostró que la existencia de máquinas del tiempo hace posible un número infinito de trayectorias para el movimiento de la bola. De ellas, sólo algunas son consistentes en sentido global, y es de esperar que éstas sean las que ocurran en el universo real.









    Ampliar Figura 11: Bolas de billar y diferentes trayectorias posibles. Las que no son consistentes globalmente quedan descartadas por la conjetura de consistencia.


    ¿Qué podemos decir de las paradojas de creación a partir de la nada? En el caso de objetos "auto-existentes", para que puedan satisfacer la conjetura de consistencia, el estado de los mismos no debe variar a lo largo de la trayectoria por la CTC. Si el objeto es macroscópico, su entropía cambiará, por lo que no podría existir. Sin embargo, objetos simples como partículas elementales, podrían existir en CTCs, ya que para ellos no se puede definir la entropía. También un objeto macroscópico, sobre el cual se realice trabajo que compense exactamente los cambios entrópicos podría habitar una CTC. Se ha llegado a sugerir, incluso que el universo mismo podría ser un objeto auto-existente en este sentido.


    Si bien la conjetura de consistencia parece excluir a buena parte de la ontología bizarra objetos auto-existentes, nada impide que exista información autogenerada, como en el ejemplo del artículo mencionado antes. Esta información sería una especie de característica misma del espacio-tiempo.


    Es importante destacar que el viaje en el tiempo no implica una violación de la causalidad. Más bien, implica que la causalidad en sentido global puede actuar desde el futuro hacia el pasado, pero localmente, siempre opera desde el pasado hacia el futuro.


    Sin duda la mera posibilidad del viaje en el tiempo plantea fascinantes problemas filosóficos relacionados con la existencia del pasado y del futuro, el libre albedrío, y otros temas que han sido fuente de perplejidad para los filósofos durante más de 2 milenios. Recién a partir de principios del siglo XX estos temas pueden ser tratados con los métodos propios de la ciencia.









    Ampliar Figura 12: Fotograma de la serie El túnel del tiempo.


    Glosario

    - Curva temporal cerrada (CTC): trayectoria en la cual un observador que parte de un punto dado del espacio-tiempo y viajando siempre hacia el futuro (indicado por el cono de luz local) vuelve, al cabo de un cierto lapso, al punto de partida.


    - Fluctuaciones de vacío: oscilaciones en los valores de los campos (por ejemplo, electromagnéticos o gravitatorios) debido a intercambios momentáneos de energía entre regiones adyacentes del espacio-tiempo.


    - Horizonte de eventos: superficie del espacio-tiempo que delimita una región (interior) de la cual nada puede escapar. Las propiedades del horizonte son semejantes a las de una membrana que sólo deja pasar sustancias en una dirección.


    - Horizonte cronológico: superficie que divide al espacio-tiempo en dos regiones, una donde la formación de CTCs es posible y otra donde éstas no existen.


    - Principio de la relatividad: las leyes de la física no deben ser capaces de distinguir un sistema de referencia inercial de otro, esto es, deben tomar la misma forma en todos los sistemas.


    - Relatividad general: teoría formulada por Einstein, que describe la dinámica del campo gravitacional.


    - Singularidad: región de espacio-tiempo donde la curvatura se hace tan fuerte que las leyes de la relatividad general no son más válidas y debería describirse por una teoría cuántica de gravitación. Si se extrapolara la relatividad general a este dominio, se encontraría que las fuerzas gravitatoria son infinitas.


    - Sistema de referencia inercial: un laboratorio idealizado para realizar experimentos, que se mueve a través del espacio sin aceleración.




    Lecturas sugeridas

    - L.A. Anchordoqui, D.F. Torres, G.E. Romero & S.E. Perez Bergliaffa, Túneles en el espacio y el tiempo, Ciencia Hoy 55, 38-49, 2000.


    - J.R. Gott, Time Travel in Einstein's Universe: the Physical Possibilities of Travel through Time (Houghton Mifflin Company, Boston, 2001).


    - P. Nahin, Time Machines (AIP, New York, 1993).


    - G.E. Romero, & D.F. Torres, Self-existing objects and auto-generated information in chronology-violating space-times: A philosophical discussion, Modern Physics Letters A 16, 1213-1222, 2001.


    - G.E. Romero, God, causality and the creation of the Universe, Invenio 13, 11-20, 2004.


    - K. S. Thorne, Black Holes and Time Warps: Einstein's Outreageous Legacy (W.W. Norton & Co., New York, 1994).


    - D. F. Torres, G. E. Romero & L. A. Anchordoqui, Wormholes, gamma ray bursts and the amount of negative mass in the universe, Modern Physics Letters A13, 1575 (1998) (Honorable Mention, Gravity Research Foundation Awards 1998).


    - M. Visser, Lorentzian Wormholes (AIP, New York, 1996).




    Sobre el autor:
    Gustavo E. Romero es Doctor en Física por la Universidad Nacional de La Plata. Actualmente es Profesor de Astrofísica Relativista en el Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP e Investigador Principal del CONICET, con lugar de trabajo en el Instituto Argentino de Radioastronomía. Dirige el Grupo de Astrofísica Relativista y Radio Astronomía (GARRA), ha sido Profesor Visitante de las universidades de Barcelona, Paris VII, Campinas y Hongk Kong, entre otras, e Investigador Visitante del Max-Planck-Institut für Kernphysik (Heidelberg), el Service d'Astrophysique (Saclay, Francia), el Instituto di Astrofísica Spaziale e Física Cósmica (IASF, Bologna, Italia), etc. Ha recibido los máximos premios a la investigación científica en Argentina: El Premio Bernardo Houssay del MCyT, y el Premio E. Gaviola de la Academia Nacional de Ciencias. Actualmente es Presidente de la Asociación Argentina de Astronomía.

    Thursday, October 25, 2007

    Elecciones

    Estos son 2 videos que hicieron en Rock & Pop para que la gente vote con responsabilidad. Me parecen excelentes.

    San Martín


    Belgrano

    Wednesday, October 24, 2007

    Gorila

    ¿Alguna vez se preguntaron de dónde venía el término "Gorila" para referirse a los opositores a Perón?




    Fue el humorista argentino Aldo Cammarota (1930-2002) quien posibilitó que surgiera el término. En 1985 refrescó ese episodio en una columna escrita para Clarín:

    "En marzo de 1955, hice por radio (en La Revista Dislocada) una parodia de Mogambo, una película con Clarke Gable y Ava Gardner, que sucedía en Africa. En el sketch había un científico que ante cada ruido selvático, decía atemorizado: ''deben ser los gorilas, deben ser". La frase fue adoptada por la gente. Ante cada cosa que se escuchaba y sucedía, la moda era repetir "deben ser los gorilas, deben ser". Primero vino un fallido intento de golpe y luego el golpe militar de 1955. Al ingenio popular le quedó picando la pelota: "Deben ser los gorilas, deben ser". Los golpistas se calzaron, gustosos, aquel mote.

    Thursday, September 27, 2007

    Cuando la democracia parece no funcionar

    La Constitución de la Provincia de Buenos Aires dice MUY claramente cuales son los 3 requisitos fundamentales para ser candidato a Gobernador:

    Artículo 121.- Para ser elegido gobernador o vicegobernador, se requiere:
    1- Haber nacido en territorio argentino o ser hijo de ciudadano nativo, si hubiese nacido en país extranjero.
    2- Tener treinta años de edad.
    3- Cinco años de domicilio en la Provincia con ejercicio de ciudadanía no interrumpida, si no hubiese nacido en ella.

    Daniel Scioli no vivió durante 5 años en la provincia ni ejerció la ciudadanía aquí (no votó).
    Francisco De Narváez es Colombiano, no es argentino nativo, ni hijo de argentinos nativos.

    Según la ley máxima de la Provincia de Buenos Aires, ninguno de los 2 puede ser candidato.


    Hoy, al poco tiempo de presentadas las imputaciones, la Junta Electoral se expidió y rechazó las impugnaciones de ambos candidatos (y de otros más que estaban custionados).
    Sólo trascendió, al menos que yo sepa, las razones por las que le permiten a Scioli ser candidato.

    Dicen que Scioli sí tiene domicilio en la Provincia de Buenos Aires, lo cual es cierto; obtuvo su cambio de domicilio el 20 de Diciembre de 2006, exactamente 8 días después de que se le ofreciera la candidatura.
    Lo que no cumple (y es evidente) es con el tiempo necesario de residencia, pero evidentemente a la Justicia Electoral parece no importarle...

    Pido al lector, por favor, no creer ciegamente en mi palabra, tome una constitución provincial y revise el artículo 121; si no cuenta con una búsquela en internet, no crea en la primera que lee, busque varias para constatar.
    Quienes intentaron impugnar su candidatura afirman que llevarán el caso a la Corte Suprema de Justicia, lo cual espero que sea cierto, y que no sea en vano.

    Triste, se rien de nosotros y en nuestra cara...

    Wednesday, September 12, 2007

    "Pale Blue Dot"

    La Tierra, tomada por la Voyager 1 a 6.000 millones de Kilómetros. 14 de febrero de 1990.


    “Tuvimos éxito en tomar esta fotografía, y al verla, ves un punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. Sobre él, todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.

    La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.

    Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.
    La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.

    Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.”
    CARL SAGAN






    “We succeeded in taking that picture, and, if you look at it, you see a dot. That’s here. That’s home. That’s us. On it everyone you love, everyone you know, everyone you ever heard of, every human being who ever was, lived out their lives. The aggregate of our joy and suffering, thousands of confident religions, ideologies, and economic doctrines, every hunter and forager, every hero and coward, every creator and destroyer of civilization, every king and peasant, every young couple in love, every mother and father, hopeful child, inventor and explorer, every teacher of morals, every corrupt politician, every “superstar,” every “supreme leader,” every saint and sinner in the history of our species lived there - on a mote of dust suspended in a sunbeam.

    The Earth is a very small stage in a vast cosmic arena. Think of the rivers of blood spilled by all those generals and emperors, so that, in glory and triumph, they could become the momentary masters of a fraction of a dot. Think of the endless cruelties visited by the inhabitants of one corner of this pixel on the scarcely distinguishable inhabitants of some other corner, how frequent their misunderstandings, how eager they are to kill one another, how fervent their hatreds. Our posturings, our imagined self-importance, the delusion that we have some privileged position in the Universe, are challenged by this point of pale light.

    Our planet is a lonely speck in the great enveloping cosmic dark. In our obscurity, in all this vastness, there is no hint that help will come from elsewhere to save us from ourselves.
    The Earth is the only world known so far to harbor life. There is nowhere else, at least in the near future, to which our species could migrate. Visit, yes. Settle, not yet. Like it or not, for the moment the Earth is where we make our stand.

    It has been said that astronomy is a humbling and character building experience. There is perhaps no better demonstration of the folly of human conceits than this distant image of our tiny world. To me, it underscores our responsibility to deal more kindly with one another, and to preserve and cherish the pale blue dot, the only home we’ve ever known.”
    CARL SAGAN

    Wednesday, September 05, 2007

    Maquinas de Soñar

    El mundo es una gran simulación. Rodeadas de estímulos sensoriales, lo que nuestras mentes interpretan como real no es más que una hábil reconstrucción de nuestras neuronas. «Somos máquinas de soñar —explica el profesor Rodolfo Llinás— máquinas de soñar que construyen modelos virtuales del mundo real».
    El científico colombiano, uno de las voces más prestigiosas en el campo de la neurociencia, ha llegado a la conclusión de que el cerebro es un sistema cerrado y autónomo, capaz de trabajar al margen de los cinco sentidos. «Lo que hay afuera no es necesaria y únicamente lo que los seres humanos vemos» —explica. «En realidad, afuera hay todo un caos lleno de cosas que nuestro cerebro no percibe porque no tiene necesidad de hacerlo para sobrevivir: ondas sonoras, electromagnéticas, átomos, partículas de aire, etc.»
    De esta forma, en palabras del científico, la realidad externa no sería siquiera remotamente parecida a la percibida por otros seres vivos, como un perro o una mosca, y aquello que nosotros definimos como “real” no sería más que una especie de “alucinación colectiva estándar” en la que los humanos nos hemos puesto de acuerdo tras miles de años de evolución.
    Fallos en Matrix
    El “argumento de la simulación” ha vuelto recientemente a la actualidad a raíz de las declaraciones del filósofo de la Universidad de Oxford, Nick Bostrom, quien sostiene la existencia de una probabilidad significativa de que estemos viviendo en una realidad virtual simulada por un supercomputador. Lejos de la especulación pseudocientífica, las reflexiones de Bostrom están firmemente respaldadas por el trabajo de científicos como el astrofísico Martin Rees o el matemático John Barrow, quienes propusieron por primer vez la teoría de que formamos parte de un universo virtual construido por una civilización avanzada.
    Por increíble que parezca, otros hallazgos científicos ponen sobre el tapete la inquietante posibilidad de que esa máquina, a la que podríamos denominar “Matrix”, presente fallos a medida que nos alejamos de nuestro planeta. En el año 1988, el astrónomo John Webb estudiaba quasares ubicados a 6 mil millones luz de distancia cuando descubrió que la velocidad de los espectros de la luz era ligeramente menor a lo esperado siguiendo las leyes de la relatividad de Einstein. Este hecho ha sido interpretado por algunos físicos como un resquicio que delataría el juego de simulación: a determinadas distancias, la realidad virtual simulada de nuestro universo dejaría de ser perfecta y se manifestaría por una variación de las constantes físicas. Siguiendo esta hipótesis, de la misma forma que nosotros hemos sido capaces de recrear universos simulados a nivel computacional, una civilización tecnológicamente más madura que la nuestra podría ser capaz de construir computadoras lo suficientemente poderosas para ejecutar un número astronómico de mentes similares a las humanas.Dicho extremo —como exponía brillantemente The New York Times— pondría fin a una cuestión teológica largamente debatida: ¿Por qué permite Dios la existencia de tanto “mal” en el mundo? Por la misma razón por la que existe la posibilidad de incluir variables como plagas o terremotos en los juegos de simulación como el World of Warcraft. La paz es demasiado aburrida para un supuesto “jugador”.
    Hipótesis o realidad, lo cierto es que la multinacional Sony tiene registrada una patente para recrear mundos virtuales dentro del cerebro. La técnica, aún no desarrollada, se basaría en la estimulación de las neuronas asociadas a la percepción mediante pulsos de ultrasonido, de manera que la persona sería capaz de percibir como real algo que sólo estaría proyectado en su cerebro.
    Y es ahí donde radica la inquietante conclusión expuesta al principio de este artículo por boca del profesor Llinás: estimuladas de la manera adecuada, nuestras neuronas no tendrían ninguna capacidad para distinguir entre una realidad hábilmente simulada y un universo real.

    Extraido de: http://www.librodenotas.com
    Me pareció genial, así que decidí postearlo... Quién dice que no sea cierto...?

    Wednesday, August 29, 2007

    El Sueño de Newton


    Por «el sueño de Newton», el poeta, pintor y revolucionario William Blake parece referirse a una visión de túnel en la perspectiva de la física de Newton, como también a la propia liberación (incompleta) de éste del misticismo. Blake encontraba divertida la idea de átomos y partículas de luz y «satánica» la influencia de Newton en nuestra especie. Una crítica común de la ciencia es que es demasiado estrecha. A causa de nuestra bien demostrada falibilidad, desestima, sin entrar en un discurso serio, un amplio espectro de imágenes inspiradoras, nociones juguetonas, intenso misticismo y maravillas asombrosas. Sin pruebas físicas, la ciencia no admite a los espíritus, ángeles, diablos ni a los cuerpos dharma del Buda. Ni a los visitantes extraterrestres.
    El psicólogo americano Charles Tart, que cree que la prueba de la percepción extrasensorial es convincente, escribe:

    Un factor importante en la actual popularidad de ideas de la «Nueva Era» es una reacción contra los efectos deshumanizadores y desespiritualizadores del cientificismo, la creencia filosófica (que se enmascara como ciencia objetiva y se sostiene con la tenacidad emocional del undamentalismo redivivo) de que no somos nada más que seres materiales. Abarcar irreflexivamente todo lo que lleva la etiqueta de «espiritual», «psíquico» o de «Nueva Era» es, desde luego, una tontería, porque muchas de esas ideas son objetivamente erróneas por muy nobles e inspiradoras que sean. Por otro lado, este interés en la Nueva Era es un reconocimiento legítimo de algunas realidades de la naturaleza humana: la gente siempre ha tenido y sigue teniendo experiencias que parecen ser «psíquicas» o «espirituales».

    Pero ¿por qué las experiencias «psíquicas» desafían la idea de que estamos hechos de materia y nada más? Hay muy pocas dudas de que, en el mundo cotidiano, la materia (y la energía) existen. Tenemos la prueba a nuestro alrededor. En contraste, como he mencionado antes, la prueba de algo no material llamado «espíritu» o «alma» es muy dudosa. Desde luego, cada uno de nosotros tiene una rica vida interior. Sin embargo, considerando la formidable complejidad del asunto, ¿cómo podríamos demostrar que nuestra vida interior no es debida totalmente a la materia? De acuerdo, es mucho lo que no entendemos del todo en la conciencia humana y todavía no podemos explicar en términos de neurobiología. Los humanos tienen limitaciones, y
    nadie lo sabe mejor que los científicos. Pero una multitud de aspectos del mundo natural que hace sólo unas generaciones se consideraban milagrosos son ahora totalmente comprendidos en términos de física y química. Al menos algunos de los misterios de hoy serán resueltos satisfactoriamente por nuestros descendientes. El hecho de que ahora no podamos presentar una comprensión detallada, por ejemplo, de estados de conciencia alterados en términos de química del cerebro, no implica la existencia de un «mundo del espíritu» más que cuando se creía que el girasol que sigue el camino del sol a través del cielo era la prueba de un milagro antes de conocer el fototropismo y las hormonas de las plantas.
    Y si el mundo no corresponde en todos los aspectos a nuestros deseos, ¿es culpa de la ciencia o de los que quieren imponer sus deseos en el mundo? Todos los mamíferos —y muchos animales más— experimentan emociones: miedo, anhelo, dolor, amor, odio, necesidad de guía. Quizá los humanos piensen más en el futuro, pero no hay nada único en nuestras emociones. Por otro lado, ninguna otra especie hace tanta ciencia como nosotros. ¿Cómo se puede acusar a la ciencia de «deshumanizadora»?
    A pesar de todo, parece tan injusto: algunos humanos mueren de hambre antes de superar la infancia, mientras otros —por un accidente de nacimiento— viven en la opulencia y el esplendor. Podemos nacer en una familia que comete abusos o en un grupo étnico perseguido, o con alguna deformidad; pasamos la vida con las cartas de la baraja en contra, y luego morimos. ¿Eso es todo? ¿No es más que un sueño sin ensoñación ni fin? ¿Dónde está la justicia de eso? Es desolador, brutal y cruel. ¿No deberíamos tener una segunda oportunidad en un campo de juego neutral? Sería mucho mejor si volviéramos a nacer en circunstancias que tuvieran en cuenta nuestra actuación en la última vida, por muy en contra que hubiéramos tenido entonces la baraja. O si hubiera un día del juicio después de la muerte, entonces —siempre que hubiéramos sido buenos con la persona que se nos dio en esta vida y mostrado humildad, lealtad y todo lo demás— deberíamos ser recompensados y vivir alegremente hasta el final de los tiempos en un refugio permanente de la agonía y confusión del mundo. Así es como sería si el mundo fuera pensado, planeado con anterioridad, justo. Así sería si los que sufren dolor y tormento recibieran el consuelo que merecen.
    Las sociedades que enseñan la satisfacción con nuestra situación actual en la vida en espera de la recompensa post-mortem tienden a vacunarse contra la revolución. Además, el temor de la muerte, que en algunos aspectos es una adaptación a la lucha evolutiva por la existencia, se adapta mal a la guerra. Las culturas que preconizan una vida de bendición para los héroes después de la vida —o incluso para los que simplemente hicieron lo que les mandó la autoridad —podrían adquirir una ventaja competitiva.
    Así debería ser fácil para las religiones y las naciones vender la idea de una parte espiritual de nuestra naturaleza que sobrevive a la muerte. No es algo en lo que se pueda prever un gran escepticismo. La gente querrá creerlo, aunque la prueba sea escasa o nula. Cierto, las lesiones del cerebro nos pueden hacer perder segmentos importantes de la memoria, o convertirnos de maníacos en plácidos, o viceversa; y los cambios en la química del cerebro pueden convencernos de que hay una conspiración contra nosotros o hacernos pensar que escuchamos la voz de Dios. Pero, a pesar de que eso proporciona un testimonio irresistible de que nuestra personalidad, carácter y memoria —si se quiere, el alma— reside en la materia del cerebro, es fácil no rendirse a él, encontrar maneras de negar el peso de la evidencia.
    Y si hay instituciones sociales poderosas que insisten en que hay otra vida, no es sorprendente que los que disienten tiendan a ser pocos, callados y resentidos. Algunas religiones orientales, cristianas y de la Nueva Era, además del platonismo, mantienen que el mundo es irreal, que el sufrimiento, la muerte y la materia son ilusiones, y que nada existe realmente excepto la «mente». En contraste, el punto de vista científico imperante es que la mente es la forma en la que percibimos lo que hace el cerebro; es decir, es una propiedad de los cien billones de conexiones nerviosas en el cerebro.
    Hay una opinión académica extrañamente en boga, con raíces en la década de los sesenta, que mantiene que todos los puntos de vista son igualmente arbitrarios y que «verdadero» o «falso» es una ilusión. Quizá sea un intento de volver las tornas a los científicos que arguyen desde hace tiempo que la crítica literaria, la religión, la estética y gran parte de la filosofía y la ética son
    mera opinión subjetiva, porque no se pueden demostrar como un teorema de la geometría euclidiana ni someterse a prueba experimental. Hay gente que quiere que todo sea posible, que su realidad sea ilimitada. Les parece que nuestra imaginación y nuestras necesidades requieren más que lo relativamente poco que la ciencia enseña que sabemos con seguridad. Muchos gurús de la Nueva Era —la actriz Shirley MacLaine entre ellos— llegan al punto de abrazar el solipsismo, de afirmar que la única realidad es la de sus propios pensamientos. «Soy Dios», dicen en realidad. «Creo de verdad que nosotros creamos nuestra propia realidad —dijo
    MacLaine a un escéptico en una ocasión—. Creo que ahora mismo yo le estoy creando a usted.»
    Si sueño que me reúno con un padre o un hijo muertos, ¿quién me va a decir que no ocurrió realmente? Si tengo una visión de mí mismo flotando en el espacio y mirando hacia la Tierra, a lo mejor he estado allí realmente; ¿cómo algunos científicos, que ni siquiera compartieron la experiencia, se atreven a decirme que está todo en mi cabeza? Si mi religión dicta que es
    palabra inalterable e inequívoca de Dios que el universo tiene unos cuantos miles de años, los científicos, además de equivocarse, son ofensivos e impíos cuando declaran que tiene unos cuantos miles de millones.
    Es irritante que la ciencia pretenda fijar límites en lo que podemos hacer, aunque sea en principio. ¿Quién dice que no podemos viajar más de prisa que la luz? Solían decirlo del sonido, ¿no es cierto? ¿Quién nos va a impedir, si tenemos instrumentos realmente poderosos, que midamos la posición y el momento de un electrón simultáneamente? ¿Por qué, si somos muy inteligentes, no podemos construir una máquina de movimiento perpetuo «de primera especie» (una que genere más energía de la que se le suministra), o una máquina de movimiento perpetuo «de segunda especie» (una que nunca se pare). ¿Quién osa poner límites al ingenio humano?
    En realidad, la naturaleza. En realidad, una declaración bastante completa y breve de las leyes de la naturaleza, de cómo funciona el universo, se refleja en una lista de prohibiciones como ésta. Significativamente, la pseudociencia y la superstición tienden a no reconocer límites en la naturaleza: «Todo es posible.» Prometen un presupuesto de producción ilimitado, aunque sus partidarios hayan sido engañados y traicionados tan a menudo.

    Tuesday, August 28, 2007

    Nube Oscura Molecular

    ¿A donde fueron todas las estrellas?
    Lo que se consideró como un hoyo en el cielo es ahora conocido por los astrónomos como una nube molecular oscura. Aquí, una gran concentración de polvo y gas molecular absorbió prácticamente toda la luz visible emitida por las estrellas del fondo. Los alrededores oscuros ayudan a hacer el interior de la nube molecular uno de los más fríos y aislados lugares en el universo.
    Una de las cosas más notables de estas nebulosas de absorción obscura es la nube hacia la constelación Ophiuchus conocida como Barnard 68, como se puede apreciar en la fotografía de arriba. Que no se vean estrellas en el centro indica que Barnard 68 esta relativamente cerca, con medidas tomadas esta nube se encuentra a mas o menos 500 años luz de distancia y tomaría mitad de un año luz atravesarla.
    No se conoce exactamente como una nube molecular como Barnard 68 se forma, pero lo que si se conoce es que este tipo de nubes son lugares propicios para la formación de nuevas estrellas . Es posible ver a través de la nube con luz infrarroja.

    Monday, August 20, 2007

    Tengo un Dragón en mi Garage

    El siguiente texto, esta tomado del libro "El Mundo Y Sus Demonios" de Carl Sagan.




    Despues de conocer a la Unicornio Rosa Invisible, recordé esto.


    Click Acá para conocer a la URI







    Tengo un Dragón en mi Garage




    En mi garaje vive un dragón que escupe fuego por la boca.


    Supongamos (sigo el método de terapia de grupo del psicólogo Richard Franklin) que yo le hago a usted una aseveración como ésa. A lo mejor le gustaría comprobarlo, verlo usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido innumerables historias de dragones, pero ninguna prueba real. ¡Qué oportunidad!


    - Enséñemelo - me dice usted.


    Yo le llevo a mi garaje. Usted mira y ve una escalera, latas de pintura vacías y un triciclo viejo, pero el dragón no está.


    - ¿Dónde está el dragón? - me pregunta.









    El Dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe fuego que no da calor

    - Oh, está aquí - contesto yo moviendo la mano vagamente -. Me olvidé decir que es un dragón invisible.


    Me propone que cubra de harina el suelo del garaje para que queden marcadas las huellas del dragón.


    - Buena idea - replico -, pero este dragón flota en el aire.


    Entonces propone usar un sensor infrarrojo para detectar el fuego invisible.


    - Buena idea, pero el fuego invisible tampoco da calor.


    Se puede pintar con spray el dragón para hacerlo visible.


    - Buena idea, sólo que es un dragón incorpóreo y la pintura o se le pegaría.


    Y así sucesivamente. Yo contrarresto cualquier prueba física que usted me propone con una explicación especial de por qué no funcionará.


    Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe un fuego que no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún experimento válido contra ella, ¿qué significa decir que mi dragón existe? Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale en absoluta a demostrar que es cierta. Las afirmaciones que no pueden probarse, las aseveraciones inmunes a la refutación son verdaderamente inútiles, por mucho valor que puedan tener para inspirarnos o excitar nuestro sentido de maravilla. Lo que yo he pedido que haga es acabar aceptando, en ausencia de pruebas, lo que yo digo.


    Lo único que ha aprendido usted de mi insistencia en que hay un dragón en mi garaje es que estoy mal de la cabeza. Se preguntará, si no se puede aplicar ninguna prueba física, qué fue lo que me convenció. La posibilidad de que fuera un sueño o alucinación entraría ciertamente en su pensamiento. Pero entonces ¿por qué hablo tan en serio? A lo mejor necesito ayuda. Como mínimo, puede ser que haya infravalorado la falibilidad humana.


    Imaginemos que, a pesar de que ninguna de las pruebas ha tenido éxito, usted desea mostrarse escrupulosamente abierto. En consecuencia, no rechaza de inmediato la idea de que haya un dragón que escupe fuego por la boca en mi garaje. Simplemente, la deja en suspenso. La prueba actual está francamente en contra pero, si surge algún nuevo dato, está dispuesto a examinarlo a ver si le convence. Seguramente es poco razonable por mi parte ofenderme porque no me cree; o criticarle por ser un pesado poco imaginativo... simplemente porque usted pronunció el veredicto escocés de "no demostrado".


    Imaginemos que las cosas hubiesen sido de otro modo. El dragón es invisible, de acuerdo, pero aparecen huellas en la harina cuando usted mira. Su detector de infrarrojos registra algo. La pintura de spray revela una cresta dentada en el aire delante de usted. Por muy escéptico que se pueda ser en cuanto a la existencia de dragones - por no hablar de seres invisibles - ahora debe reconocer que aquí hay algo y que, en principio, es coherente con la idea de un dragón invisible que escupe fuego por la boca.


    Ahora otro guión: imaginemos que no se trata sólo de mí. Imaginemos que varias personas que usted conoce, incluyendo algunos que está seguro que no se conocen entre ellas, le dicen que tienen dragones en sus garajes... pero en todos los casos la prueba es enloquecedoramente elusiva. Todos admitimos que nos perturba ser presas de una convicción tan extraña y tan poco sustentada por una prueba física. Ninguno de nosotros es un lunático. Especulamos con lo que significaría que hubiera realmente dragones escondidos en los garajes de todo el mundo y que los humanos acabáramos de enterarnos. Yo preferiría que no fuera verdad, francamente. Pero quizás todos aquellos mitos europeos y chinos antiguos sobre dragones no eran solamente mitos...


    Es gratificante que ahora se informe de algunas huellas de las medidas del dragón en la harina. Pero nunca aparecen cuando hay un escéptico presente. Se plantea una explicación alternativa: tras un examen atento, parece claro que las huellas podían ser falsificadas. Otro entusiasta del dragón presenta una quemadura en el dedo y la atribuye a una extraña manifestación física del aliento de fuego del dragón. Pero también aquí hay otras posibilidades. Es evidente que hay otras maneras de quemarse los dedos además de recibir el aliento de dragones invisibles. Estas "pruebas", por muy importante que las consideren los defensores del dragón, son muy poco convincentes. Una vez más, el único enfoque sensato es rechazar provisionalmente la hipótesis del dragón y permanecer abierto a otros datos físicos futuros, y preguntarse cuál puede ser la causa de que tantas personas aparentemente sanas y sobrias compartan la misma extraña ilusión.

    Como dijo James Oberg (y cita Sagan en el libro) : "Tengo mente abierta, pero no tanto como para que se me caiga el cerebro al suelo".



    La compilación la robé de un blog de por ahí, pero sólo porque era más facil y rápido que ponerme a copiar el texto del libro... Gracias quien quiera que seas!

    Sunday, March 11, 2007

    Las Meninas o La Familia de Felipe IV



    "Las Meninas" o "La Familia de Felipe IV" de Diego Velazquez

    Meninas es una palabra de origen portugues que se utilizaba para nombrar a las pajes.
















    Es un cuadro muy particular. Si miran atentamente van a poder observar lo siguiente:

    Velazquez aparece en el propio cuadro, como si lo hubiera pintado otra persona... Está en actitud de trabajo, y justamente está retratando a Felipe IV y su esposa Mariana de Austria. Si observamos con más atención, veremos que el Rey y la Reina se reflejan en un espejo, al centro de la pintura, a la izquierda de la puerta. Justamente el punto de vista del cuadro no es el del pintor, sino el de los retratados.
    Además podemos apreciar personajes como el de la Infanta Margarita de Austria, que es la niña pequeña vestida de blanco. Como ya dije, un autoretrado de Diego Velazquez. Al a izquierda de la Infanta está María Agustina Sarmiento Sotomayor, es una de las meninas reales. Isabel de Velasco hija de Conde Fuensalida, a la derecha de la Infanta. María Bárbola, es la enana hidrocéfala, era parte del séquito de la Infanta. Marcela de Ulloa, está detrás de doña Isabel, el caballero que se encuentra a su lado, hasta ahora no ha podido ser identificado. Nicolás Pertusatao es el niño que juega con el perro.
    Y en el fondo, desde la puerta se lo ve a José Nieto Velazquez.